Alis: emotiva despedida en Baeza (Cafe Teatro Central, 20.06.2015)

Voy a empezar esta crónica con una confesión: la primera vez que escuché a Alis no me terminó de convencer; las melodías y las letras me parecían buenas, pero la forma de cantar no sólo no me entraba, sino que incluso a veces me molestaba. Quizás en aquel tiempo tenía un oído poco cultivado, acostumbrado a una forma plana y arquetípica de cantar, y lo que se salía de lo habitual me parecía feo. Pero poco a poco, con el paso del tiempo, fui aprendiendo a apreciar lo diferente, los matices, lo que hay más allá de un estribillo pegadizo o un ritmo bailable. Entonces fue cuando, sin apenas darme cuenta, Alis se había convertido en uno de mis artistas de cabecera. Sigue leyendo