AGENDA MARZO ’14

SÁBADO 1

FULL // Madchester Club (Almería) 22:30h, Entrada: 6€ anticipada (Discos Caverna) o Ticketea (+gastos), 9€ taquilla

Carta Baladí + Los Zapos del Zapillo // Sala Radiolab (Almería) 22:00h, Entrada: 6€ (con consumición)

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Pulpop Festival: edición con acento inglés (Roquetas de Mar, 06.07.2013)

Un año más acudimos a una de nuestras obligadas citas veraniegas con la música en directo, la IX edición del Pulpop Festival. El cartel de este año, con la caída de The New Raemon y su rápida sustitución por Neuman, sonaba casi en su totalidad –a excepción de Aurora y algún tema de Neuman- en la lengua de Shakespeare. Sigue leyendo

Noche de presentaciones en Madchester Club (12.04.2013)

La noche del viernes dos bandas presentaron su primer largo en el Madchester Club, los locales The Real Me y los visitantes Toulouse. Normalmente cuando se programan dos bandas en un mismo concierto, suelen ser de un corte parecido, para atraer a un mismo sector del público. En este caso, pasando de convencionalismos, se juntaron dos bandas que tenían más bien poco que ver -más allá de su pasión por la música- Sigue leyendo

Hay via crucis que sí molan: Via Crucis Pop Festival (Madchester Club, 04.04.2012)

Con el renacer de la sala Madchester se recupera uno de los festivales perdidos en la capital durante varios años, el Vía Crucis Pop Festival. Para esta nueva edición el cartel era bastante apetitoso, compuesto por los conciertos de tres grupos -Galaxina, The Real Me y  Lagartija Nick- y dos sesiones DJs -Second DJs y New DJs on the block- prometiendo diversión hasta altas horas de la madrugada. Sigue leyendo

InDirecto (IV) o el experimento sociológico (Caramelo, 09.12.2011)

El pasado viernes llegaba la cuarta entrega del festival itinerante InDirecto a otro local de la capital. En esta ocasión el emplazamiento elegido para la velada musical con  The Real Me y Juan Perro fue una conocida discoteca de la ciudad, Caramelo. Efectivamente, la primera sensación al conocer la elección del local fue sorpresa, que dejó paso al recelo… ¿Cómo aceptarán los “parroquianos” del lugar que se celebrase allí un concierto de buena música? La respuesta la desgranaremos a lo largo de la crónica.

Como suele ocurrir, por más que insistan en la puntualidad de los conciertos, en esta ocasión volvió a comenzar con retraso. Los cuatro componentes de The Real Me, David (voz y guitarra), Paco (guitarra), Antonio Ángel (batería) y Alberto (bajo), aparecieron ante un respetable que casi llegaba a llenar el local. Abrieron la noche con “The Flipside”, tema que seguramente formará parte del LP que van a entrar a grabar en breve. La banda defendió un setlist bien equilibrado, alternando temas de ritmos acelerados como “Schizophrenic love” con otros más calmados cercanos al pop británico o al folk como “Gone fishing”. La actuación del grupo almeriense hizo las delicias de los asistentes y quedó patente en los aplausos que se sucedieron tras cada tema. The Real Me cerraron su actuación de doce temas con “Soul on fire”, pasando a recoger rápidamente sus instrumentos para dejar paso a Juan Perro, a pesar de las peticiones de más por parte del respetable.

La rapidez de The Real Me para desmontar sus bártulos hizo pensar que Juan Perro aparecería en breve sobre el escenario. Nada más lejos de la realidad. La espera se hizo tan larga que algunas personas empezaron a abandonar el local, a la vez que los habituales del mismo iban haciendo su aparición. A partir de ese momento los asistentes nos dividimos en dos grupos: los que estábamos allí para disfrutar de una buena noche de música en directo y los que iban allí como cada fin de semana. Y aquí fue donde vino el problema.

Cuando Juan Perro por fin hizo su aparición, junto al maestro Joan Vinyals, los que estábamos allí por el concierto aplaudimos y aguardamos con ansia que empezaran a sonar los acordes. Sin embargo, los que estaban allí como cada fin de semana siguieron a su rollo. Algo que no hubiera resultado molesto si lo hubieran hecho a un menor número de decibelios, pero no fue así. La algarabía que armaban era tal que hasta el propio Juan Perro les pidió que callaran tras terminar el primer tema. Caso omiso, como quien oye llover. Cada vez se escuchaba más gente intentando hacer callar “a los de la barra” de diversas maneras. “Por favoooor…”. “Shhhhh”. “¡¡¡Silencio!!!” Pero no había forma. Finalmente, hasta el propio Juan Perro les dedicó con mucha clase y humor una canción. No sé si realmente se callaron o fue que ya nos habituamos a su “ruido”, pero lo que importa es que dejaron de molestarnos.

El ánimo de la gente fue sufriendo algunos altibajos durante las primeras canciones, puede que la espera y el ambiente hicieran mella. Sin embargo, con “La charla del pescado” una ola de energía invadió al público que se mantuvo participativo y animado hasta el final de la noche. Juan Perro siguió desgranando los temas de su repertorio, a la vez que contaba anécdotas e historias relacionadas con los mismos, e incluso llegó a hacer alusiones lugares típicos de Almería o “Almariya”, como la nombró en varias ocasiones haciendo referencia a su pasado musulmán. Los ritmos de Juan Perro nos llevaron de viaje desde las calles de Nueva Orleans hasta “Malasaña” -que fue uno de los temas más coreados de la noche-, pasando por Cuba, Barcelona… Hay que remarcar que la voz de Santiago Auserón sonaba limpia, clara y potente, algo que demostró sin lugar a dudas con la interpretación de un tema totalmente a capela; sólo con su voz desnuda –quitando algunos “shhh” que se escucharon de fondo- puso el vello de punta a más de uno y seguro que será recordado por muchos como un momento muy especial.