La Gira Santa aterriza en Granada con nueva banda e invitada sorpresa (Industrial Copera, 16.04.2016)

Sí, otra vez hemos acudido a un concierto de Zahara y sí, otra vez os lo volvemos a contar. ¿Era necesario? Puede que para muchos no, pero para nosotros sí, y por varios motivos. El primero, con la marcha de los componentes de Mucho a su propia gira, la banda que acompaña a la de Úbeda se remodelaba casi al completo, manteniéndose únicamente Ramiro Nieto a la batería, así que había que comprobar cómo sonaba la nueva banda. El segundo, que Granada es un lugar especial para Zahara, donde vivió muchos años y siempre guarda alguna sorpresa en citas como ésta. Y tercero, porque nos gusta y nos apetecía, sí, como suena, porque nuestra “línea editorial” no se basa en lo que nos va a reportar más visiticas o nos va a granjear más amistades, se basa en lo que nos apetece y podemos hacer en cada momento.

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Zahara y Mucho se despiden en Alcalá (Green Irish Pub, 29.01.2016)

Un bis. De esos que llegan por sorpresa cuando no queda nada ya apuntado en el setlist pero ni público ni artista están listos para despedirse aún. Eso es en cierto modo lo que fue la noche alcalaína. “Los reyes me trajeron este concierto,” diría Zahara, para quien la hoja de ruta marcaba la doble cita de diciembre en But como una despedida.
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Y Santa Zahara enmudeció al Teatro Lara (06.05.2015)

Son las 22:50. Por fin se apagan las luces del Teatro Lara e inmediatamente empiezan a aparecer músicos sobre las tablas. Martí, Miguel, Víctor y Ramiro toman posiciones casi al tiempo que Zahara se une a ellos en el escenario. “Benditos, que sois unos benditos,” es su forma de dar las buenas noches a un público que la recibe entre vítores y aplausos. Agarra el mazo y empieza a marcar el ritmo con el bombo para que la noche arranque, como Santa, por “La Gracia”. Y resulta tan efectivo como en el disco. Le siguen una de nuestras favoritas -la que lleva días sonando en bucle-, “El deshielo” -ojo a los coros de Martí-, y ” Oh salvaje” y por un momento nos asaltan las dudas. Todo suena… correcto. Como en el disco; quizás un pelín encorsetado. Y pensamos que tal vez estemos ante eso, un concierto correcto, una presentación en sociedad de nuevos vástagos. Pobres ingenuos. Sigue leyendo