La Bien Querida cierra 2011 en Rock Kitchen (Madrid, 22.12.2011)

Es 22 de diciembre en Madrid y, como a la inmensa mayoría de los españoles, no nos ha tocado la lotería. No importa, porque decidimos que no hay mejor forma de disfrutar de un jueves capitalino que con unas cañas, buena compañía y buena música.

Sobre las tablas de Rock Kitchen, Ana Fernández-Villaverde y su banda se preparan para despedir un año completo que ha traído consigo el segundo álbum de la bilbaína y un buen puñado de conciertos por toda la geografía española. Es, además, el último concierto, como explicaría ella después, antes de un parón de unos cuantos meses.

Diadermin y Tortel se encargan de caldear el ambiente y en seguida se disipan las dudas que teníamos sobre el sonido de una sala en la que no habíamos estado aún. La música llega bastante nítida aunque, como contrapunto, la iluminación deja bastante que desear. No se puede tener todo.

Cuando los chicos de Tortel abandonan el escenario, el reloj ya marca las 22h. Algo de retraso sobre el horario previsto que permite que la gente siga entrando a la sala y cada vez se vean menos huecos. No hay llenazo, pero la pinta que tiene Rock Kitchen, con Madrid sumido de lleno en el periodo navideño, no está nada mal. Después de varias idas y venidas de los músicos, por fin a eso de las 22.30 se eleva la pantalla que oculta el escenario mientras suenan las primeras notas de “Noviembre”, el corte que abre Fiesta. Igual que sucede en el disco, le sigue “Hoy”. Las dos sirven para dejar claro que la gente ha venido con ganas de cantar, aunque los mayores alardes parecen reservados a las canciones de Romancero.

Hacen falta 3 o 4 canciones para que el sonido se asiente de verdad y el concierto empiece a ir realmente sobre ruedas. Y con él, una Ana que se muestra muy simpática durante toda la velada, que interactúa con la gente y da las gracias en varias ocasiones, recordando que apenas han pasado un par de meses desde el último concierto en la capital, en el Conde Duque.  “¿Os ha tocado la lotería?”, pregunta tras uno de los primeros temas. “Sí” es la respuesta que sale de alguien del  público. Tiene truco. “¿En serio?” “Claro, venir a verte tocar”. Un ¡Qué bonito! y una sonrisa de la bilbaína dan paso a una de las joyas de Romancero, ADN, y, mientras Ana y David se alternan a la voz y casi susurran aquello de ‘Si lo único que me interesa es verte sonreír’, las caras del personal en la pista son de puro disfrute. Y ya no baja el ritmo. Las canciones se siguen sucediendo y con “Corpus Christi” llega otro de los grandes momentos de la noche. Pero aún falta la traca. Un breve respiro con “El hemisferio austral” que resulta demasiado corto para la tríada que se avecina: “La muralla china”, la genial “Piensa como yo” y, una de las favoritas de todos sin duda, “9.6”, suenan seguidas, del tirón. Enérgicas, intensas. Perfectas como colofón –o como casi colofón- antes de la primera despedida de la noche.

Y es entonces cuando llega uno de los momentos sin duda más simpáticos. Cuando Ana regresa al escenario para los bises, lo hace sola, escudada en su guitarra acústica y anunciando que trae una noticia. Está a punto de sonar “Sentido común”, sólo guitarra y voz, y ella decide aprovechar para adelantar que se avecina un parón de unos meses. La naturaleza obliga: un embarazo de 7 meses, disimulado por la ropa y la guitarra; su niña que pide paso.

Con “De momento abril” y su gran final se despiden los 5. Ellos sonríen, nosotros también. ¿Quién se acuerda de la lotería?

Álbum de fotos

La Bien Querida (Sala Rock Kitchen, Madrid – 22.12.2011)

  1. Noviembre
  2. Hoy
  3. Me quedo por aquí
  4. Monte de piedad
  5. Bendita
  6. ADN
  7. El zoo absoluto
  8. Queridos tamarindos
  9. Lunes de pascua
  10. Corpus Christi
  11. En el hemisferio austral
  12. La muralla china
  13. Piensa como yo
  14. 9,6
  15. Sentido Común
  16. De momento abril
Anuncios

Circo, pan… y DVD: Second graba su primer disco en directo

El pasado viernes 16 de diciembre fue la fecha señalada por los murcianos Second para la grabación de su primer disco en directo. El lugar escogido para tan magna ocasión: el Teatro Circo Murcia. Si bien desde la lejanía la apariencia del teatro provoca una serie de dudas sobre su idoneidad, cuando se cruzan sus puertas se disipan todas. Un amplio y cercano escenario, junto con una decoración muy cuidada, reciben a los espectadores que van ocupando sus localidades. Observando el montaje llama la atención, a un lado del escenario, un conjunto de sillas y atriles.

Al tratarse de una grabación para un disco, el grupo transmite una serie de agradecimientos y peticiones a los asistentes mediante  una especie de programa repartido en la entrada, como los que suelen dar en las obras de teatro. Estas indicaciones vienen a decir que no se trata de llenar con maniquíes los asientos, pero que, por favor, se evite lanzar vítores personales durante el transcurso de las canciones, limitándose a cantar la letra de las mismas (algo comprensible en una ocasión como ésta). Para quitar algo de hierro al asunto también bromean pidiendo a quien ande mal de afinación que se abstenga de cantar.


Con un poco de retraso respecto a la hora indicada, empiezan a sonar los acordes de “Mañana es domingo”, tema incluido en “Demasiado Soñadores”, último disco de estudio de Second. El grupo hace una entrada espectacular jugando con la iluminación y unas pantallas blancas a modo de sombras chinescas que recuerdan en cierta medida a la entradilla del agente secreto más famoso de todos los tiempos. Fran, Nando, Javi, Jorge y Sean derrochan energía y buen hacer en el escenario, realizando una actuación potente pero de sonidos nítidos, como nos tienen acostumbrados, sólo que, en este marco y con tan buen equipo técnico, brilla más que nunca. Con este impresionante comienzo la respuesta del público no puede ser otra que una gran ovación.


El setlist avanza con “Demasiado Soñadores” y “Muérdeme”, también del mismo trabajo, dando paso en el segundo de ellos a una pequeña (pero no por ello desmerecida) representación de la Orquesta Sinfónica de la Región de Murcia, que acompañará a la banda en algunos de los temas de la noche. Todo un lujo, que podría parecer una excentricidad, hasta que se comprueba el resultado de la sinergia entre la banda y la orquesta, con un resultado espectacular. Vuelven a la carga con “Nuevos secretos”, un tema de “Fracciones de un segundo”, que fue su primer disco cantado completamente en castellano y con el que se dieron a conocer mejor en el ámbito nacional. Después suena “T.V. Programs”, tema perteneciente a “Pose”, su segundo álbum y un preciado objeto de colección codiciado por muchos. Si bien habitualmente Second se centra en sus dos últimos álbumes de estudio para sus actuaciones, a veces hay hueco para algún tema de sus comienzos, así que tampoco es de extrañar. Al terminar el tema, llaman al escenario al primer invitado de la noche, Jam Albarracín, del también grupo murciano Farmacia de guardia, que pasa a ocupar el lugar de Nando al bajo. Al comenzar el tema, sorpresa, suena “Behind the pose” del mismo álbum. En ese momento más de uno se da cuenta de lo que se está gestando: Second va a hacer un verdadero y honesto recopilatorio de sus 15 años de carrera, más allá de los números de ventas, más allá de las veces que se radiaron en las emisoras musicales, más allá de las visitas en Youtube… y eso es algo que dice mucho en su favor.

Al finalizar esta interpretación viene la primera pausa larga de la noche. El grupo desaparece del escenario y su lugar lo ocupan unos operarios que, con una actividad frenética, montan todo lo necesario para un set acústico. Una vez todo está colocado, el grupo reaparece y comienza a interpretar “A las 10”, un tema que no entraba en las quinielas de muchos para el set acústico, puesto que se trata de un tema con mucho ritmo y energía, pero que adaptado a este formato cobra una nueva dimensión sin perder un ápice de su fuerza. El set acústico consta de 6 temas y Juan A. Ross, que les ha ayudado con la producción del disco, les acompaña en algunos de ellos. El último tema acústico es “Whisper it”, perteneciente a su primer disco “Private Life” y que va acompañado de una confesión por parte de Sean, y es que volver a grabar algunos temas del primer disco era importante para ellos porque no estaban muy contentos con el resultado, ya que se grabó y mezcló en una semana (demasiado bien salió).

Vuelve a haber otra pausa larga para quitar todos los elementos del set acústico y una vez está todo listo, el grupo continúa la actuación alternando canciones de todos sus discos e incorporando al repertorio un nuevo tema con mucho ritmo y un estribillo pegadizo, “El eterno aspirante”, que desde la primera repetición fue coreado por el público al completo. Tras interpretar diez temas en este último set eléctrico, se despiden y abandonan el escenario, pero no por mucho tiempo. El público no ha dejado de aplaudir y de pedir más cuando la banda vuelve para realizar los bises. La elección para los bises son dos de sus temas con más gancho, “Invisible” y “Rodamos”, lo que provoca que el público, consciente de que la noche está llegando a su fin, se entregue a bailar, saltar y cantar echando el resto. Entre esa oleada de energía desatada, el grupo vuelve a ocupar posiciones tras las pantallas blancas que bajan del techo para poner fin a una noche de ensueño y disfrute tanto para sus seguidores como para los amantes de la buena música en general.

(Auto) Retratos – #04 La Bien Querida

Unas cuantas canciones subidas a myspace fueron el comienzo. Ana Fernández-Villaverde, parapetada bajo el sobrenombre de La Bien Querida, pasó a estar en boca de muchos y cuando por fin llegó el esperado debut, en 2009, de la mano de Elefant Records y con el título de ‘Romancero’, fue recibido con muchas ganas y un aluvión de elogios Sigue leyendo

InDirecto (V): Mindless + Depedro (Club Madchester, 16.12.2011)

Después de dos semanas consecutivas de una oferta musical inmejorable, el circuito itinerante de conciertos “Indirecto: Playmusic Vs Espantapitas” ponía el broche de oro a esta primera edición con un cartel que auguraba una noche prometedora de mano de Mindless y Depedro.

En estas cinco citas el dicho popular “lo bueno se hace esperar” estuvo más que presente. Con casi media hora de retraso aparecieron en escena el dúo almeriense Mindless. Ibán Padilla (voz y guitarras) y David Esteban (teclados y coros) consiguieron meterse al público en el bolsillo desde el minuto uno y llenaron por completo el escenario con su rock electrónico, que nos hizo a todos vibrar y entrar en calor. Al más puro estilo de un festival de Djs, fueron desgranando temas como “Rock it” o “You are the One”, casi sin pausa alguna entre ellos, lo que no daba tregua al respetable que cada vez estaba más entregado, especialmente con el enérgico “Touboul”, que hizo las delicias tanto de los evidentes incondicionales de Mindless allí presentes, como de los que los descubríamos esa noche. A pesar de ser una intervención breve pero intensa, dejaron patente su tarjeta de presentación: “Mindless es música en cuerpo y alma”.

Por fortuna para los asistentes, la espera para ver a Depedro no se prolongó demasiado. Pasada la medianoche se dejó ver bajo una tenue luz un sigiloso Jairo Zavala que nos cogió a todos desprevenidos, incluso llegando a escucharse entre el público un “Hey, que ya está ahí”. Acompañado únicamente por su guitarra, abrió el concierto con “Chilla que tiemble”, esta vez en forma acústica, más sencilla, íntima y delicada, que la hacen si cabe aún más especial de lo que ya es, envolviéndonos a todos en una emoción contenida. Acto seguido entró en escena el resto de la banda para continuar el espectáculo con la sensacional “Llorona”, canción que para algunos puede estar muy manida, pero que ellos han conseguido versionarla, a nuestro criterio, como muy pocos.

Todavía no llevábamos media hora de concierto cuando se produjo uno de los grandes momentos de la noche de la mano del tema que da título a su último trabajo, “Nubes de papel”. Como si de un director de orquesta se tratase, el señor Zavala interrumpió los coros del público y al resto de componentes de la banda en tres ocasiones, hasta conseguir una fusión perfecta entre ambos. Tal fue el estado de euforia que nos gobernó a todos que, durante el estribillo -“mira soy más de lo que crees… “-, Jairo dio un mal golpe a su guitarra, mostrando un gran gesto de dolor que se repitió en varias ocasiones a lo largo de la noche. Por suerte no llegó a más y sus dedos aguantaron estoicamente los aproximadamente noventa minutos de concierto.

Otro hito importante a señalar, fue el protagonizado por Lucas Álvarez (teclados y coros) que, como ya está siendo tradición en ésta gira, nos deleitó con una magistral interpretación del archiconocido “Blister in the sun”.

Se iba acercando ya el final del concierto y, con él, el primer y único bis de la noche, precedido por uno de los temas más coreados y favoritos entre el público, “Como el viento”, con el que se despidió brevemente Depedro. Y decimos brevemente porque casi sin dar tiempo a entonar el “otra, otra” la formación reapareció en el escenario. El regreso nos trajo dos joyas incluidas en su anterior álbum, “Te sigo soñando” y “Comanche”, dejándonos a todos con unas increíbles ganas de mas, con el sector despistado -o impuntual- de la sala pidiendo a gritos “Chilla que tiemble” –encontrándose con la respuesta de Jairo: “la tocamos la primera”, y la otra parte reclamando, sin éxito, “Diciembre”. Aunque ésta vez no pudo ser, nos quedamos con la promesa que nos hace esta canción, que seguro Depedro cumplirá: “Ya volveré el año que viene”.

InDirecto (IV) o el experimento sociológico (Caramelo, 09.12.2011)

El pasado viernes llegaba la cuarta entrega del festival itinerante InDirecto a otro local de la capital. En esta ocasión el emplazamiento elegido para la velada musical con  The Real Me y Juan Perro fue una conocida discoteca de la ciudad, Caramelo. Efectivamente, la primera sensación al conocer la elección del local fue sorpresa, que dejó paso al recelo… ¿Cómo aceptarán los “parroquianos” del lugar que se celebrase allí un concierto de buena música? La respuesta la desgranaremos a lo largo de la crónica.

Como suele ocurrir, por más que insistan en la puntualidad de los conciertos, en esta ocasión volvió a comenzar con retraso. Los cuatro componentes de The Real Me, David (voz y guitarra), Paco (guitarra), Antonio Ángel (batería) y Alberto (bajo), aparecieron ante un respetable que casi llegaba a llenar el local. Abrieron la noche con “The Flipside”, tema que seguramente formará parte del LP que van a entrar a grabar en breve. La banda defendió un setlist bien equilibrado, alternando temas de ritmos acelerados como “Schizophrenic love” con otros más calmados cercanos al pop británico o al folk como “Gone fishing”. La actuación del grupo almeriense hizo las delicias de los asistentes y quedó patente en los aplausos que se sucedieron tras cada tema. The Real Me cerraron su actuación de doce temas con “Soul on fire”, pasando a recoger rápidamente sus instrumentos para dejar paso a Juan Perro, a pesar de las peticiones de más por parte del respetable.

La rapidez de The Real Me para desmontar sus bártulos hizo pensar que Juan Perro aparecería en breve sobre el escenario. Nada más lejos de la realidad. La espera se hizo tan larga que algunas personas empezaron a abandonar el local, a la vez que los habituales del mismo iban haciendo su aparición. A partir de ese momento los asistentes nos dividimos en dos grupos: los que estábamos allí para disfrutar de una buena noche de música en directo y los que iban allí como cada fin de semana. Y aquí fue donde vino el problema.

Cuando Juan Perro por fin hizo su aparición, junto al maestro Joan Vinyals, los que estábamos allí por el concierto aplaudimos y aguardamos con ansia que empezaran a sonar los acordes. Sin embargo, los que estaban allí como cada fin de semana siguieron a su rollo. Algo que no hubiera resultado molesto si lo hubieran hecho a un menor número de decibelios, pero no fue así. La algarabía que armaban era tal que hasta el propio Juan Perro les pidió que callaran tras terminar el primer tema. Caso omiso, como quien oye llover. Cada vez se escuchaba más gente intentando hacer callar “a los de la barra” de diversas maneras. “Por favoooor…”. “Shhhhh”. “¡¡¡Silencio!!!” Pero no había forma. Finalmente, hasta el propio Juan Perro les dedicó con mucha clase y humor una canción. No sé si realmente se callaron o fue que ya nos habituamos a su “ruido”, pero lo que importa es que dejaron de molestarnos.

El ánimo de la gente fue sufriendo algunos altibajos durante las primeras canciones, puede que la espera y el ambiente hicieran mella. Sin embargo, con “La charla del pescado” una ola de energía invadió al público que se mantuvo participativo y animado hasta el final de la noche. Juan Perro siguió desgranando los temas de su repertorio, a la vez que contaba anécdotas e historias relacionadas con los mismos, e incluso llegó a hacer alusiones lugares típicos de Almería o “Almariya”, como la nombró en varias ocasiones haciendo referencia a su pasado musulmán. Los ritmos de Juan Perro nos llevaron de viaje desde las calles de Nueva Orleans hasta “Malasaña” -que fue uno de los temas más coreados de la noche-, pasando por Cuba, Barcelona… Hay que remarcar que la voz de Santiago Auserón sonaba limpia, clara y potente, algo que demostró sin lugar a dudas con la interpretación de un tema totalmente a capela; sólo con su voz desnuda –quitando algunos “shhh” que se escucharon de fondo- puso el vello de punta a más de uno y seguro que será recordado por muchos como un momento muy especial.

InDirecto (III): El fin del mundo (Malevaje, 08.12.2011)

La noche del jueves volvía a la carga el festival itinerante “InDirecto”, esta vez con la actuación del grupo local El Fin del Mundo en Malevaje. Los miembros del grupo anunciaron en su página de Facebook que el espectáculo comenzaría puntualmente y que, por tanto, no querían quejas si la gente llegaba tarde. Pero, como bien dice ese gran sabio que es el refranero español, no se puede escupir al cielo: como suele pasar, el concierto empezó con más de media hora de retraso.

Quitando esto, no hay objeción alguna que se les pueda poner a los almerienses, que defendieron un breve pero intenso setlist con diez temas propios. Las malas lenguas los tachan de “inspirarse” en Vetusta Morla; sin embargo, el grupo tiene su estilo propio, un sonido oscuro, en ocasiones desgarrado, pero con mucha energía e incluso un punto gamberro (sólo hay que echarle un vistazo al setlist “tuneado” que tenían a sus pies). Abrieron la noche con “Cine mudo” y  el público se entregó desde el principio a su potente directo.  El tercer tema de la noche, “Pedazos de otros”, refrescó en nuestras memorias su actuación en la tercera edición del Maldito Sol Festival, donde quedó patente su buen hacer sobre el escenario.

La actuación siguió su curso, dejando lugar entre tema y tema para diversos agradecimientos y dedicatorias, pero la que más nos llamó la atención fue algo así: “La mitad de los que estáis aquí esta noche habéis venido para vernos; la otra mitad, para criticarnos. Esta canción va dedicada a ese 50% que ha venido a criticarnos, porque gracias a ellos el local está lleno”.

Con el tema que da nombre a la banda cerraron la noche, o eso parecía, pero ante la insistencia de los presentes accedieron a presentar un tema recién salido del horno, tanto que aún quemaba, porque lo habían terminado esa misma mañana. De hecho el tema no tenía ni título y pidieron comprensión por si su ejecución no era todo lo buena que debería. A pesar de algún momento de distorsión, el tema funcionó bien y fue un gran cierre para el concierto de una banda que esperamos dé que hablar más allá del circuito local.

Diez años,tres noches,tres discos (Siroco, 01.12.2011)

Que rápido pasan los años… Ya hace nada más y nada menos que diez años de que Manuel Cabezalí fundara junto con su amigo Charlie Bautista una banda llamada Havalina Blue. Primero cantaban en inglés; luego, como en la evolución natural de cualquier banda, llegó un ligero cambio de nombre, a Havalina, y el salto al castellano, consiguiendo hacerse un hueco en la escena española. Junio, Imperfección y Las Hojas Secas son  sus trabajos. Y celebran su 10º Aniversario  con una edición especial consistente en una caja que contiene sus 3 últimos discos de estudio hasta la fecha, el DVD Tan Deprisa Tan Despacio y, además, el CD de versiones de Havalina con Julio de la Rosa, Vetusta Morla, Boat beam etc.

Con este título, Diez años, tres noches, tres discos, los Havalina conmemoraron su larga -o corta, según se mire- vida musical los pasados 30 de noviembre, 1 y 2 de diciembre en la sala madrileña Siroco. Y, como no podía ser de otra manera, para los erizos era cita obligada, aunque fuera sólo por un día. Así que fue el jueves 1, tras una larga jornada laboral, cuando decidimos acudir a la cita con Imperfección. 

Llegamos con la hora pegada, pero a tiempo, y nos sorprendió ver que el local estaba hasta los topes; indudablemente la sala se les había quedado pequeña. Todos o casi todos sus incondicionales estaban allí. Pasadas las 21.30 el primer tema y título del segundo álbum, “Imperfección”, abrió el concierto, con un sonido impecable que desde un principio sumergió al público en una atmósfera maravillosa de sonidos agudos y rasgados, junto con la suave voz de Manuel. Repasando uno a uno todos los temas de éste  álbum y haciendo inevitable el recuerdo de bandas como  Smashing Pumpkins o Interpol, y todo ello ejecutado con  pasión, sobre todo en temas como “Lejos de tu cama” “Sueños de Esquimal”. Una ejecución perfecta siempre, con cualquiera de los bajos y guitarras que fueron intercambiando. Cabezalí y los suyos mostraron un rock puro y limpio, pleno de pinceladas psicodélicas, mostrando dicho encanto en temas tan gustosos como  “Vida Maquinal” o en el tan fantástico y grandioso “Sórdido”.

Los chicos de Havalina hacen gala de una gran profesionalidad y un gran directo y el comentario más significativo que pudimos escuchar fue “¡Increíbles! ¡Cómo pueden tener este directo siendo sólo tres!” El público disfrutó de lo lindo, con la visceralidad de  guitarras y la intensidad de la voz de Manuel, que  trasportaba a un estado de alienación y excitación constante. Cerraron con  algún tema de Las hojas secas como aperitivo, animando al público, y logrando enfervorizarlo con un último y nuevo tema, que  el respetable aplaudió y coreó a pleno pulmón.

Otra gran noche para la música, otra gran noche en la capital llena buenos momentos.