Teníamos una deuda con los chicos de Tu Otra Bonita. O, puestos a ser justos, en realidad la tenía yo, el cachito del Erizo que pulula entre la capital y la periferia. El de la Sala Taboo era mi tercer encuentro bonitero pero sólo el primero que cuento. Y no porque los dos anteriores no lo mereciesen Sigue leyendo

Siempre pasa lo mismo. Una nueva edición de Sonorama Ribera echa el telón y te queda una especie de sensación de vacío cuando recoges tus cosas y comienzas el camino de vuelta a casa pensando en los días que quedan para volver. Coges un poco de distancia, física, mental y hasta temporal y, con los recuerdos empezando a asentarse, te enfrentas a la hoja en blanco. Y te planteas cómo contar lo que ha pasado en Aranda durante esos cuatro días de agosto.