Desde que comenzó la andadura del Festival Murmura no habíamos tenido ocasión de vivirlo plenamente, no por falta de ganas, sino por coincidencia con eventos familiares o motivos laborales. Eso sí, siempre nos hemos escapado a alguno de los conciertos en bodegas. Este año, sin embargo, pudimos asistir a varias de las citas y aquí os traemos un pequeño resumen de las mismas.
Nuestra jornada comenzó con el concierto acústico de L.A. en la bodega Pura Vida de Fondón. Tenemos que confesar que decidir entre L.A. y Tomasito nos costó un poco, porque hubiéramos ido a los dos. En la bodega Pura Vida encontramos un pequeño escenario y unas cuantas sillas bajo una parra y un toldo, así como algunas sombrillas con mesas y sillas altas. Así, parte del público estaba sentado y parte de pie. Pasaban 10 minutos del mediodía cuando Luis Alberto salió al escenario y comenzó a tocar «Perfect combination».

Sonando realmente bien, el mallorquín tardó pocos minutos en hacerse con el público, que se deshizo en aplausos al concluir el tema. El repertorio del concierto alcanzó las 15 canciones, haciendo un repaso a toda la discografía de L.A., con temas como «Under radar», «Stop the clocks» o «Living by the ocean», así como la habitual versión de «Girls just wanna have fun». Hay que incidir en que, si bien la mayoría de temas los eligió el propio intérprete, también hubo dos rondas de peticiones, siendo «In the meadow» y «Oh, why?» los temas pedidos por el público que Luis Alberto tuvo a bien interpretar.
Durante las pocas veces que se dirigió al público, mostró su gratitud por la asistencia, así como su sorpresa por lo recóndito y bello del paraje. Como siempre, disfrutar de su directo fue un placer y sólo podemos dar las gracias por haber tenido otra ocasión de hacerlo.
Tras el concierto de L.A. pusimos rumbo a Laujar de Andarax y, tras 2 intentos fallidos, logramos aparcar en uno de los varios aparcamientos habilitados en el pueblo, dirigiéndonos entonces a pie al recinto. Cuando llegamos al recinto había algo de cola, pero pasó rápido y, como recompensa por llegar temprano, recibimos una degustación de vino y plato alpujarreño (morcilla, longaniza y huevo con patatas) ¿Puede haber mejor recibimiento en un festival?

Mientras dábamos buena cuenta de las viandas, Los Tiki Phantoms estaban sobre el Escenario Estrella Levante, desafiando al sol con sus atuendos oscuros y sus máscaras de calavera, todos unos valientes. Dado que no somos conocedores profundos del repertorio del grupo, no vamos a mojarnos con los temas que sonaron, pero sí que podemos dar fe de que toda persona que entraba al recinto se animaba a acercarse al escenario a compartir el buen rollo que destilaban Los Tiki Phantoms.
Los encargados de abrir el Espacio Lagar fueron los cartageneros de Nunatak, que acudían en esta ocasión en formato trío. Llevamos años siguiendo la carrera de Nunatak, y nos hacía mucha ilusión volver a verles en directo, y por la gente que se congregó, a pesar del sol de justicia y ser la hora de la comida, podemos asumir que no éramos los únicos. Comenzaron su concierto con «A miles de kilómetros», de su disco Nunatak y el tiempo de los valientes (2018), un tema pegadizo y con el que la gente no dudó en lanzarse a cantar. Saltaron entonces a su trabajo de estudio más reciente con «Cierra al salir», un tema de autoafirmación y con algo de crítica a la sociedad actual con un ritmo frenético al que muchos de los presentes nos entregamos por completo.
Además del repaso a su discografía publicada con temas como «El grito», «Mi gran virtud» o «Sigo corriendo», los murcianos tuvieron a bien regalarnos un tema que todavía no está ni grabado. Comentaron entonces que la canción surge por el triste acontecimiento que vivieron el año pasado cuando les robaron los instrumentos en Toledo y la policía no les hizo mucho caso, y que lo único que saben es que un tal «Johnny» está involucrado de algún modo, así que le han compuesto un tema que lleva su nombre y que compartieron con los presentes. Lo único que podemos decir es que, tras la pu…. de quedarse sin instrumentos, al menos han sacado algo positivo, un tema que apunta maneras de convertirse en uno de los favoritos del público.
Apurando el tiempo de actuación al máximo, los componentes de Nunatak se bajaron entre el público para hacer dos temas, poniendo el broche de oro a una actuación que nos dejó con ganas de más; menos mal que, si nada nos lo impide, el 15 de agosto volveremos a disfrutar de ellos en la Fiesta de Bienvenida de Cooltural Fest.
Regresamos al Escenario Estrella Levante para reencontrarnos con Antílopez, por primera vez -después de verles ya unas cuantas- con formato banda en vez de dúo. Los isleños eligieron «Mientras», el primer corte de su último disco de estudio Mutar Fama (2021) para abrir su actuación, para después saltar a su disco debut con «Musa en paro busca poeta». Hay que decir que el mayor peso del repertorio recayó en Mutar Fama, intercalando alguno de los temas más conocidos de sus otros discos.

La verdad es que su concierto se nos pasó como una exhalación y cuando quisimos darnos cuenta ya se estaban despidiendo con uno de nuestros temas favoritos, «Vuélcalo to ya», el tema que cierra su disco de 2018, Dibujo libre, y que sirvió de fin de fiesta. Sólo tenemos «un pero» de este concierto, y es que, mientras el resto de temas ganan con el formato de banda, a quien escribe estas palabras le parece que «Vuélcalo to ya» pierde algo de la magia o chispa que tiene el formato dúo con sólo guitarras. Es una opinión personal, obviamente, pero siendo el tema de cierre, dejó con una sensación agridulce. Ojalá volver a verles pronto para ver si ha sido algo puntual o la impresión sigue siendo la misma.
Volvimos al Espacio Lagar, donde ya se encontraba Nautas Loops sobre el escenario. Sin embargo, la propuesta no terminaba de engancharnos y el cansancio empezaba a notarse, así que optamos por irnos a sentarnos un rato a la sombra para coger fuerzas, que todavía quedaba mucho por delante.
Retomamos el festival con Chambao en el Escenario Estrella Levante. Hacía años que nuestro camino no se cruzaba con el de Chambao, pero nos hizo mucha ilusión comprobar como «La Mari» sigue desprendiendo una luz y una calidez que toca los corazones. El tema elegido para abrir su turno de actuación fue «Despierta», tras el cual La Mari saludó al público y presentó a Patricia, que estaba haciendo el lenguaje de signos en un lateral del escenario. Entonces sucedió una anécdota que dejó clara la pasta de la que está hecha La Mari; se dirigió a Patricia y le dijo «Vente más pa acá, que estás cantando lo mismo que yo», para acto seguido dirigirse al público y compartir que no le gustaba que estuviera ahí en la esquinilla. Nos quitamos el sombrero.

El concierto prosiguió haciendo un repaso a toda la discografía de Chambao, sonando temas recientes como «Más na» y «Mis flores» o antiguos como «Duende del Sur» o la versión de «Rosa María» que se incluyó en su primer largo de 2002. Hay que decir que temas nuevos y antiguos empastaban a la perfección y eran igual de bien recibidos por el público que cantaba y bailaba cada tema. Hacia el final del concierto La Mari se dirigió al público «Con el permiso de todos ustedes y con todo el cariño le vamos a dedicar este tema a Antonio Romero, que está ahí detrás y estuvo muchos años en Chambao y siempre estará». (¿Se puede ser más bonica que La Mari?) El tema elegido fue «Pokito a poko» y tras «Papeles mojados», presentó a toda la banda, volvió a dar las gracias y se lanzaron con el broche de oro que fue «Ahí estás tu».
Tras el concierto de Chambao nos acercamos a conocer la propuesta de Quentin Gas y Los Zíngaros, pero no terminó de convencernos, así que optamos por mudarnos de nuevo al Escenario Estrella Levante para pillar sitio para el concierto de Luz Casal.
Todavía caían rayos de sol sobre el escenario cuando Luz hizo su aparición mientras sus músicos tocaban la intro de «Hechizada». Casi sin pausa, mientras el público seguía aplaudiendo, prosiguió con «Detrás de tu mirada». Terminado el tema, ya sí se dirigió al público para saludar y dar las gracias por traerles a este festival y esta zona de Almería que no conocían. Después de haber empezado con éxitos del comienzo de su carrera, al retomar el concierto, saltó a trabajos más recientes con «Que corra el aire» y «La inocencia».
Desde luego, no me gustaría tener que estar en la posición de elegir el repertorio de un concierto de Luz Casal, porque con tan dilatada carrera y la de «joyas de la corona», como diría Raphael, que alberga en su repertorio, siempre habrá quien se quede con ganas de escuchar algún tema. Eso sí, en Festival Murmura, sonaron casi todos los «hits», y el público los cantó todos, especialmente «Un nuevo dia brillará», en la que el karaoke se alargó bastante (aunque parte del público se equivocase de letra; me recordó a lo que pasa con «Cómo hablar» de Amaral).
Tras un enérgico «Un pedazo de cielo», contando ya 14 temas, se despidieron y comenzaron la retirada, pero el público pidió más y volvieron para compartir 2 temas más. Las canciones elegidas para los bises fueron «Piensa en mí» y «Te dejé marchar», dejándonos con la emoción a flor de piel y eso sí, con ganas de más, porque la música que emociona es la que a nosotros más nos interesa. Que estemos mirando fechas de la gira de Luz, a ver si nos cuadra alguna otra, es indicativo de lo que disfrutamos cada vez que la vemos en directo.

Regresamos al Espacio Lagar para ver en qué consistía la propuesta de Cosmic Wacho. Una suerte de combinación entre cumbia, electrónica y psicodelia que es bien pegadiza. Durante su actuación sonaron temas como «No soy malo» o «Fotomatón», destilando buen rollo y ritmos pegadizos, que hicieron las delicias de los presentes. Sin embargo, a mitad de la actuación empezaron a fallarnos las fuerzas, así que optamos por irnos a descansar un rato para llegar al menos a unos cuantos temas del concierto de Rocío Márquez y Bronquio.
Era ya de noche cuando llegaba el turno de Rocío Márquez y Bronquio en el Escenario Estrella Levante, y se agradecía el fresquito que acompañaba. Que cada uno en su terreno son grandes figuras es una obviedad, pero lo cierto es que acudimos al concierto con una extraña mezcla de sentimientos, pues los temas de Tercer Cielo (Universal Music, 2022) nos producen reacciones muy desiguales, algunos nos encantan y otros no terminamos de verlos, la verdad. También albergábamos dudas de cómo sonaría llevado al directo, pero ahí podemos dar fe de que el resultado en vivo sonaba realmente bien.

Pudimos escuchar temas como las bulerías «Exprimelimones», las verdiales «Niñadesangre» (uno de nuestros temas favoritos), así como los tangos «Agua», antes de decidir que como el cansancio estaba haciendo mella y teníamos que regresar en coche a Almería, lo más responsable era despedirnos de algunos amigos y emprender la marcha.
El balance de la jornada nos hizo ver un denominador común en lo que más habíamos disfrutado, y es la luz que nos transmitieron Nunatak, Chambao y Luz Casal. Con esa luminosidad en el alma, pusimos rumbo a casa esperando volver a reencontranos con ellos en un futuro no muy lejano.





