Cooltural Fest-sábado: noches que demuestran el buen momento del «indi» español (23.08.2025)

La segunda jornada de Cooltural Fest llegamos al recinto a la hora de comienzo de Veintiuno. Nos hubiera gustado ver a Pol 3.14 y Maldita Nerea, pero habiéndonos acostado tan tarde el viernes, y queriendo volver a aguantar hasta el cierre también el sábado, preferimos descansar un poco más, que como dice la hija de nuestra amiga Sole «Que ya no tenéis 20 años».

El tema elegido por el grupo toledano para abrir su turno de actuación en el Escenario Estrella de Levante fue «Perder los modales», el segundo corte de su álbum de estudio más reciente La balada de delirio y equilibrio (Warner Music, 2025), para saltar casi sin pausa a su disco anterior con «La ruina». Después de los dos temas, Diego Arroyo (voz y guitarra) tomó la palabra para preguntar cuánta gente estuvo en 2022 cuando abrieron el escenario (quien escribe estas líneas no estuvo, ya que faltó a esa edición por enfermedad). Diego dio las gracias al festival por traerles y ponerles a una hora tan bonita, dando también las gracias a la gente por acudir a su encuentro.

El concierto prosiguió, sonando realmente bien (bastante mejor que en otras ocasiones en que les hemos visto), con muy buena energía y un público que cantaba cada canción. Entre el repertorio sonaron temas como «Caramelo», «Mañana lo dejo» o «Cabezabajo», tema en el que subieron a una niña, Nora, a que viera el concierto desde la batería y a la que regalaron baquetas y púas en un momento muy tierno que seguro la pequeña recordará con emoción.

Con «La Toscana» se inició la recta final de la actuación, y durante el tema, Diego presentó al grupo y al equipo, confesando que se habían hecho 1.000 km ese día para acudir a tocar. «Dopamina» y «La vida moderna» pusieron el broche de oro a una actuación que dejó claramente satisfechos tanto a seguidores de la formación como a neófitos. Sólo nos queda añadir que ojalá pronto puedan recibir el dinero que les corresponde tras todo el feo asunto de la tiquetera Wegow.

Cambiando al Escenario Music For All nos reencontramos con Amaia, abriendo de forma muy efectista, saliendo a un escenario casi a oscuras desde una estructura cúbica, oscura por fuera y blanca e iluminada por dentro. El tema elegido para calentar motores fue «Tocotó», de su disco publicado este año, Si abro los ojos no es real (Universal Music).

No hace falta conocerse todo el repertorio de Amaia Romero para poder disfrutar de pleno su concierto. La puesta en escena, su capacidad vocal e interpretativa y el conjunto de músicos y músicas que la acompañan, hacen que la propuesta de la pamplonica seduzca hasta a quienes, a priori, se encuentren en las antípodas de su estilo.

En el primer tramo de la actuación sonaron temas como «El encuentro», «Auxiliar» o «Nanai» (una de nuestras favoritas del último disco). Tras interpretar su delicada versión de «Santos que yo te pinté» de Los Planetas, dedicó el siguiente tema a todas las abuelas, interpretando «Despedida» (y haciéndonos llorar un poco, hemos de confesar).

Para el segundo tramo se reservó temas como «M.A.P.S.», «Giratutto» o «Yamaguchi», uno de los temas favoritos de quien escribe esta crónica, un tema de aires tradicionales, sin artificios y de letra directa, abordando un tema universal y local, que permite disfrutar de la gran capacidad vocal e interpretativa de la artista. Hasta ahora sólo he visto a Amaia en festivales, ojalá pronto una oportunidad de verla en un concierto propio en un gran teatro o auditorio.

Volviendo a cambiar de escenario nos reencontramos con Love of Lesbian, formación a la que quien escribe estas líneas no veía en directo desde la cita en el Auditorio Maestro Padilla de su espectacular gira «Espejos y espejismos» en febrero de 2019 (¿cómo ha podido pasar tanto tiempo sin verles? No lo sé). El tema elegido por el grupo para abrir su actuación fue el tema que también da nombre a su disco de estudio publicado en 2024, «Ejército de salvación». Un tema que empieza suave para ir poco a poco subiendo el tono y acelerando el rimto, metiéndose al público en el bolsillo rápidamente. Siguieron con «Cuando no me ves» para mirar al pasado en el tercer tema, haciendo las delicias de sus seguidores de siempre con «Noches reversibles».

En «Contradicción», Rigoberta Bandini hizo aparición en las pantallas (esto no sabemos si termina de convencernos o en el directo preferimos que sólo suenen las voces presentes). Dada la amplia discografía de «los lesbianos», entendemos la complejidad a la hora de elaborar un repertorio, pero vemos la intención de intentar contentar a la mayoría, incluyendo temas como «1999», «Belice» o «La Hermandad».

Antes de la despedida, que vendría de la mano de dos de sus temas más cantados a pleno pulmón, Santi Balmes tomó el turno de palabra para pedir «Justicia para el pueblo palestino en los tribunales», interpretando «Allí donde solíamos gritar» y «Club de fans de John Boy», con un broche de oro a una actuación brillante, como suele ser habitual en ellos. Más allá de las polémicas por su participación o no en festivales participados por KKR, eso no lo vamos a juzgar (cada uno sabrá las condiciones que estipulan sus contratos firmados), pero sí que es de valorar su pronunciamiento sobre la horrible situación en Gaza (tampoco vamos a entrar en el estéril debate dialéctico sobre el término «genocidio»).

Centrándonos en lo musical, no se puede olvidar que Love of Lesbian son uno de los «pilares» de lo que se ha venido a llamar «indie» patrio, y eso lo han conseguido a base de temazos, puestas en escena efectistas (a veces sin gran presupuesto, como aquellos disfraces de amante guisante) y el magnetismo de uno de los mejores «frontman» del panorama musical nacional. Partiendo de eso, quizá el nivel que se les exige a ellos esté más alto que al resto, pero hay que decir que lo superaron de largo y que hoy día, instrumentalmente son muy superiores a sus comienzos, sonando realmente bien.

Volvimos a cambiarnos de escenario para encontrarnos con un grupo, que si bien lleva en activo desde 2016, se podría decir que ha sido en los últimos años en los que ha pisado el acelerador en cuanto a número de seguidores y «sold-outs«. Como viene siendo habitual en esta gira, el concierto comenzó con Fito Robles en solitario interpretando a guitarra y voz «La verdad» desde el puesto de sonido, roeado por un mar de móviles que trataban de captar el momento, así como algunos asistentes (niños inlcuidos) subidos a hombros.

De un tema de su primer trabajo (y uno de nuestros preferidos), saltaron rápidamente a «Sangre», un tema compartido con Viva Suecia que ha visto la luz este año. Casi sin pausa prosiguieron con «Sangre en las venas». Lo cierto es que el salto de puesta en escena y dominio del escenario de un tiempo a esta parte se nota bastante en los vallisoletanos. El aumento de sus seguidores también es palpable, tanto por el número de asistentes que lucía camisetas del grupo, como por cómo se coreaba cada uno de los temas y el estruendo de aplausos entre canción y canción.

Antes de «Esa estrella», recordaron su paso por el festival en anteriores ediciones y distintos escenarios, haciendo hincapié en lo que les han cuidado siempre, dando las gracias a Jose Chino (uno de los fundadores de Crash Music). Para el tramo final reservaron temas como «Levita y ven» o «Todos los besos». Un concierto de alto nivel que mantuvo al público totalmente entregado de principio a fin. Nosotros nos alegramos de la mejora en el horario a esta hora menos intempestiva.

Después de Siloé, llegó el turno de otro de los grupos que más seguidores aglutinó en la jornada, Carolina Durante. Con una escenografía llamativa, de paredes amarillas, que simula una oficina, incluyendo las puertas de un ascensor, mesa con ordenador, ventanas con persianas venecianas,… los madrileños salieron al escenario eligiendo «Joderse la vida» para abrir su actuación, pasando seguidamente a «Aaaaaaa#$!&» y «Misil».

Que los conciertos de Carolina Durante son un derroche de energía ya lo sabíamos, pero nosotros que ya tenemos una edad -y en uno de sus conciertos en sala ya lo pasamos regular-, asumimos que a veces es mejor disfrutar desde la lejanía, así que, desde la retaguardia, disfrutamos otros temas suyos como «Cayetano», «Probablemente tengas razón» o «En verano, ornitofilia», tema de sus comienzos que fue igual de coreado que los temas de su etapa más reciente. Poco después llegó el momento que se viralizó en redes y ocupó titulares en prensa escrita, radio y televisión: Amaia salía a colaborar en directo con la formación en el tema que versionaron de Marcelo Criminal, «Perdona (Ahora sí que sí)». El público enloqueció con la presencia de la cantante y no es para menos, porque hacía años que esto no ocurría y fue todo un regalo para los asistentes que lo disfrutaron como si no hubiera un mañana.

El cierre de Carolina Durante vino de la mano de «Las canciones de Juanita», y tras su finalización, una parte del público comenzó a marcar retirada. Nosotros nos resistimos a irnos, pues todavía quedaban dos citas que no queríamos perdernos, ELYELLA y Samantha Hudson.

Las sesiones de ELYELLA son siempre una fiesta, en este caso, aderezada con una iluminación, visuales y estallidos de serpentinas y confetis, de lo más espectaculares. Aunque con la música y sus mezclas ya nos hacían bailar, es cierto que todos esos complementos ayudaban a mantener la energía a unos niveles épicos durante toda la actuación; no había descanso. Nos hizo ilusión ver cómo han crecido y evolucionado desde que los viésemos allá por 2011 en un B-Side, antes de que naciese este blog.

La encargada de cerrar la jornada del sábado era Samantha Hudson. Quien escribe estas líneas tenía la espinita de habérsela perdido cuando vino a Super 8, así que la felicidad por verla al fin era mayor. Los que aguantaron hasta el final, pudieron comprobar que lo de Samantha Hudson no es un concierto al uso, no hay músicos en escena, la música es «enlatada», como se decía antiguamente, pero en contraprestación, la polifacética artista presenta un espectáculo performativo, en el que ella y el cuerpo de baile que la acompaña ofrecen una experiencia que no deja indiferente.

La coreografía y uso de los cuerpos y la expresión corporal, apoyadas por un juego de luces y una indumentaria muy particular, demuestran que detrás de todo esto hay una preparación y unas horas de ensayo, mucho trabajo, que busca un efecto sinérgico con unas canciones cuyas letras explican situaciones vitales muy complejas a ritmo electrónico, cercano al techno, con pinceladas pop. ¿Quién necesita sustancias lisérgicas cuándo sobre el escenario se está ofreciendo tanto estímulo para los sentidos?

Durante su actuación sonaron temas de Música para muñecas (Subterfuge, 2025) como «Liturgia», «Me la pela» o «Disforia», así como canciones de discos anteriores como «Vodka Rebull» o «Adicta al sonido» (uno de nuestras favoritas), tras la cual pidió un aplauso para las bailarinas. En la recta final sonó «Por España», tema compuesto para la BSO de ¡Corten!, en el que colabora con Papa Topo, que en su momento levantó no poco revuelo.

En una de las veces que se dirigió al público, confesó que «No ha sido mi mejor año» y que se estaba hormonando, por lo que con los estrógenos, sentía todo mucho más. Desde aquí le deseamos que su año mejore y que Música para muñecas le traiga muchas alegrías.

Mientras Samantha y su cuerpo se despedían, nosotros nos batíamos en retirada, pues queríamos irnos a descansar para llegar a tiempo a Carmesí en el Escenario Playa (iba a decir al día siguiente, pero dadas las horas no sé si sería lo propio). Como balance de la jornada, podemos decir que pudimos contemplar una gran diversidad de propuestas de lo que se podría englobar dentro de lo que se ha venido ha llamar «indi» español, y cómo hubo una gran respuesta del público, tanto en número, como en reacción a las mismas, cantando y bailando.

Álbum de fotos

Cooltural Fest - Sábado (Almería, 23.08.2025)

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