La jornada del sábado de Cooltural Fest la comenzamos en el Escenario Playa, porque, aunque nos hubiéramos acostado tarde, había una cita que no queríamos perdernos, ya que para nosotros es un artista con una sensibilidad especial y un saber hacer que nos enganchó desde sus comienzos en inglés, y que nos mantuvo con su paso al castellano. Nos referimos, por supuesto, a Jacobo Serra.

Jacobo se presentó en solitario, frente a un público que quizás no estaba muy en sintonía con la propuesta que venía a presentar el artista manchego. Abrió su concierto con el tema que también abre el disco, «Enero», demostrando que él solo se valía y bastaba para sacar adelante el concierto de un disco que cuenta con una instrumentación exquisita y muy completa. Con el segundo tema, «Marzo», se equivocó al colocar la cejilla, así que al empezar y darse cuenta, pasó para cambiarla y aprovechó para presentarse «Soy Jacobo Serra, estoy presentando mi último disco, Doce, donde cada canción es un mes del año, y esto es marzo». Retomó el concierto y siguió haciendo gala de una elegancia a la hora de interpretar que es sello de la casa desde los comienzos.
Para no ocupar todo el repertorio con temas del nuevo disco, después de algunos como «Abril», «Julio» o «Septiembre», dejó algo de hueco en el tramo final para canciones de anteriores trabajos como «Icebergs» o «Long ago». Siendo realistas, el público no terminó de enganchar con la propuesta acústica y delicada de Jacobo, quizá porque esperaban algo más «bailongo» para la hora del mediodía junto a la playa, pero a nosotros, desde luego que nos pareció mágico y sólo podemos dar las gracias por ese rato tan especial. Ojalá poder disfrutar de la propuesta de Jacobo Serra en una sala o teatro, pero sabemos que esta tierra es complicada.
Terminado Jacobo Serra, nos retiramos a descansar para recuperar fuerzas para la noche, que quedaba otra jornada intensa. Por la coincidencia del partido de fútbol Almería – Real Madrid con la hora de comienzo del festival, decidimos irnos pronto hacia la zona del recinto y hacer tiempo tomando un café. Entramos al recinto para descubrir la propuesta de Cupido. Habíamos escuchado algunos temas, pero era la primera vez que les veíamos en directo. Lo primero que notamos fue la entrega total del público, cantando las canciones que no conocíamos, lo que denotaba una amplia legión de seguidores.
Hay que decir que el sonido no estaba siendo precisamente bueno, hasta que en la quinta canción Pimp Flaco pidió disculpas e hizo una petición al técnico de sonido para después dirigirse al público, «Primera vez en 6 años que no me escucho». Con el sonido algo mejorado, volvieron a la carga, aprovechando, sin prisa pero sin pausa, el tiempo concedido para satisfacer a sus seguidores y conquistar algunos más. En el breve repertorio sonaron temas como «Galaxia», «Autoestima», o «U Know». Para el tramo final dejaron «La pared» y el broche vino de la mano de «No sabes mentir», desatando la locura del público.

Concluido el turno de Cupido, nos mudamos raudos al Escenario Tanqueray 0,0%, para reencontranos después de mucho tiempo con Monte Terror. Eligieron para abrir su participación en el festival «Ardea Cinerea», tema que también abre su último trabajo, El primer vuelo de las aves marinas (Desorden Sonoro, 2021) -preciosa edición limitada en vinilo rosa, por cierto- . Las atmósferas densas del grupo consiguieron llamar la atención de bastante gente que se fue acercando a escuchar su concierto. Siguieron desgranando el último trabajo con temas como «La línea de la sombra», pero sin olvidarse de temas de anteriores discos como uno de nuestros preferidos «Ruidicos» (¿puede haber un título más almeriense?). Es cierto que su shoegaze a lo mejor no es lo que más escuchan los asistentes a este festival, pero el grupo supo ofrecer una gran actuación, aunque quizá en lo que respecta a calidad de sonido, no es la vez que mejor les hemos escuchado.
De vuelta al escenario principal era el turno de La M.O.D.A. (La Maravillosa Orquesta del Alcohol). Con La M.O.D.A tuvimos una época muy intensa en sus comienzos, pero con el paso de los años, les hemos ido perdiendo la pista un poco (no se puede abarcar todo), lo que no es óbice para disfrutar de su gran directo siempre que podemos, como era la ocasión. Ante un público totalmente enloquecido, empezaron su concierto con «Catedrales», de su disco autoeditado de 2015, La primavera del invierno. Siguieron con «Nómadas», el tema que abría su segundo largo y que fue recibido con alegría por todos los presentes.
El concierto siguió haciendo un repaso a la ya considerable discografía de la formación burgalesa, sonando temas como «La inmensidad», «Miraflores» o «Héroes del sábado», demostrando su buen músculo sobre el escenario y la capacidad de sonar realmente bien a pesar del gran número de componentes e instrumentos. Ante el entregado público, La M.O.D.A. se mostraron agradecidos por estar tocando ante tanta gente y pidieron «un aplauso para Verónica Piqueras por adaptar sus canciones a lengua de signos».
El relevo a La M.O.D.A. en el escenario principal se lo dieron otros que fueron igualmente recibidos con vítores y una afluencia máxima de público, Vetusta Morla. Que lo de Vetusta Morla está a otro nivel respecto a un gran número de formaciones de lo que se ha venido a llamar «indi patrio» es una verdad objetiva es aspectos como composición, sonido en directo y escenografía. Y el que les quiera hacer de menos, allá con su conciencia. El concierto de Cooltural Fest era, además un concierto con bastante «tiempo de juego» y los madrileños supieron jugarlo bien.
Sin prisa pero sin pausa, fueron recorriendo su sinuosa discografía, acelerándonos el ritmo con temas más movidos como «La Virgen de la Humanidad», «Golpe maestro» o «Te lo digo a ti», o permitiéndonos recuperar el aliento en temas más lentos y preciosistas como «Maldita dulzura», «Consejo de sabios» o «Finisterre». Lo que estaba claro es que, tema a tema, el concierto se convertía en un karaoke multitudinario. Para el tramo final se guardaron la sorpresa de la colaboración con Alice Wonder en «Cuarteles de invierno», apoteósico, cerrando finalmente con el broche de oro de «Los días raros».

Y si con Vetusta Morla parecía que la temperatura ambiente había subido varios grados, con el siguiente grupo la temperatura seguía subiendo. Porque sí, Viva Suecia ahora llena allá por donde va, pero Almería ha sido sin duda una de las plazas que mejor acogió a los suecos desde los comienzos y así se nota cada vez que se dejan caer por la ciudad.
El tema elegido por los murcianos para abrir su concierto entre gritos y vítores fue «No hemos aprendido nada». Todo el público se entregó por completo, cantándola con ellos de principio a fin. Después de empezar con el material más reciente, miraron a su pasado más «remoto» con «Los Años», de su primer EP editado con Clifford Records. Volvieron a saltar unos años hasta «A dónde ir». Y así siguió la noche, con Viva Suecia dando al público lo que quería, una selección de sus «hits» que hicieron cantar, bailar, saltar (y hasta emocionarse, aquí uno que tiene algún tema que le toca la fibra) y disfrutar a los presentes. Entre los momentos especiales de la noche, cuando tras el solo de saxo, le cantaron el cumpleaños feliz a Antonio Illán, su técnico de sonido, o el aplauso que pidieron para Cintia por hacer el lenguaje de signos.
Los temas con los que cerraron su participación en Cooltural Fest y terminaron de agotar las energías de muchos fueron «Bien por ti» y «Amar el conflicto (Todo lo que importa)», cerrando uno de los mejores conciertos en los que les habíamos visto hasta la fecha (y han sido unos cuantos). Viva Suecia ya ha demostrado que no son flor de un día y que, si no pierden el rumbo, y sí se lo siguen currando como hasta ahora, podrán lograr mucho más, estamos seguros de ello. A nosotros desde luego mientras sigan haciendo canciones que nos hagan cantar y emocionarnos a la vez, nos tendrán cerca.
Con el fin del concierto de Viva Suecia, algo de gente (poca) empezó a abandonar el recinto y otro puñado se acercó a disfrutar de la sesión de Don Fluor. Aprovechando ese pequeño desahogo, nosotros también nos acercamos un rato a ver a este DJ que tanto nos ha hecho bailar y disfrutar en nuestro querido Super 8 (Jesús, we love you). Eso sí, volvimos a tiempo de pillar sitio para una de las citas que esperábamos con más emoción, el concierto de Second.
Cuando has vivido tanto con un grupo, con sus canciones, en sus conciertos, conociendo a gente que es ahora tan importante en tu vida…, gestionar su despedida de los escenarios es algo muy emotivo. Puede parecer exagerado, pero así lo vivimos, como cuando en Friends, Mónica y Rachel gritan «Es el fin de una era» (referencia boomer).

Almería siempre ha sido una plaza fuerte para Second y esta era la última vez que iban a pisarla, por lo que, al menos para nosotros, se trataba de una fecha especial. Empezaron su concierto transportándonos a «2502», para saltar después a 2018 con «Mira la gente». Con un público que cantaba los temas a pleno pulmón. Siguieron con «Nueva sensación», para después, dar las gracias a todo el equipo por hacer todo lo posible para sacar adelante el concierto (venían de tocar en Tenerife y habían tenido problemas con los vuelos, y llegaron por los pelos).
Llego entonces uno de los temas con los que gran parte del público nos desgañitamos, porque nos entregamos a la épica que transmite la canción, pero no tenemos las dotes vocales de Sean Frutos; nos referimos a «Nivel inexperto». Aunque el tiempo de actuación era algo corto y hacía difícil la elección de temas para lo dilatado de su trayectoria, hay que decir que tocaron canciones de todos sus discos en castellano, sonando temas como «Otra dimensión», «Nada» o «Primera vez». Un concierto muy enérgico que cerraron por todo lo alto con su ya clásico «Rodamos», terminando con el público saltando y cantando hasta la extenuación.
Y con ese broche de oro, decidimos retirarnos, esta vez ya definitivamente hasta la edición del próximo año, porque el domingo había más música, pero quien escribe estas líneas tenía un evento familiar y, de momento, no ha conseguido el don de la ubicuidad, así que tocó esperar a otra ocasión para disfrutar de El Niño de la Hipoteca, Luis Brea, Gazelle Thomsonn o Lady Banana, entre otros.







