Hay festivales que son «casa» y no poder asistir a alguna edición es una sensación amarga. Por eso, después de perdernos la edición del año anterior, estábamos deseando acudir este año de nuevo a nuestra cita con Pulpop Festival.
Llegamos con tiempo para aparcar cerca de la Plaza de Toros y aprovechamos para tomar una cerveza fresquita en uno de los locales que bordean la plaza. Cuando se hizo la hora de la apertura de puertas, pusimos rumbo al interior para comprobar que hay cosas que no cambian, y es que es poca la gente que se acerca a la hora de apertura. Sí, este año todavía hacía calor a la hora de comienzo, pero no son las 17 de la tarde, ya empezaba a hacerse de noche y los grupos del Concurso de Jóvenes Valores Andrés Reyes seguro que agradecerían algo más de afluencia, sobre todo, los encargados de abrir el festival, este año, Ya veremos.
Ya veremos es una formación granadina, con componentes jóvenes, pero ya con un bagaje, pues algunos de ellos militan en otras formaciones como Las Dianas o Apartamentos Acapulco. Los granadinos venían a presentar su EP Otro momento, que vio la luz a principio de año. Además de los temas del EP, de los que destacamos «Me da igual» o «Casa en la playa», también tocaron alguna versión como «Ni una canción» de Las Ligas Menores.
En un panorama en el que los sonidos imperantes en los festivales parecen tender a la homogeneidad, fue una brisa fresca escuchar algo más cercano a un pop alternativo, con melodías ligeras y pegadizas, pero envueltas de ambiente algo oscuro. Les seguiremos la pista.
Después de Ya veremos, llegó el turno de RBT! (Rebote). Si Ya veremos nos parecieron jóvenes, cuando vimos salir a escena a RBT! nos parecieron niños. Y no lo decimos de forma despectiva, sino con sorpresa y esperanza en la escena musical alternativa. Abrieron su actuación con «7 días», sonando realmente bien, con un pop que nos recordó a los 90. Siguieron cambiando de registro con «Live conmigo», un tema más guitarrero, de ritmos más marcados. Los temas se siguieron sucediendo, mostrando distintas caras de la formación con temas como «Mala» y otras de las que no conocemos el título, pero que contienen letras como «Puede ser feliz sin darme por culo a mí» o » Lobo con piel de cordero». Entendimos entonces que el denomidador común de la propuesta son unas letras directas, claras, de pocas metáforas, y repletas de experiencias de la vida diaria (trabajo, dinero, pareja, amigos,…). Lo que también nos sorprendió pues no parece propio de una formación tan joven.
Además de los cambios de registro, pudimos comprobar que algunas de las componentes de la formación cambiaban de instrumento, de la batería al teclado, del teclado al bajo, del bajo a la batería, de los teclados a la guitarra, de la guitarra a la voz… Esto ya nos terminó de impresionar; si con esa edad ya pueden abarcar tanto, ¿qué nos deparará el futuro? No lo sabemos, pero que tenemos curiosidad por ver lo que va a ofrecer RBT!, os lo aseguramos.

El tercer grupo, y último participante del concurso, fue Tic Muay Thai, un grupo más maduro que los anteriores, con experiencia en otras formaciones como Cosmovisión, Gentemayor y Holögrama. Procedentes de Chiclana de la Frontera, traían bajo el brazo un EP (o mini álbum, según se mire) de 7 temas, editado por Discos Bora-Bora.
Abrieron su turno de actuación con «Veo tu luz salir» y siguieron con «Esperando tu voz», un sonido más rockero, o cercano a caminos más densos y oscuros, como power-punk. Además de presentar su último trabajo tocaron algún tema más, pero quedándose en 8 temas y siendo, a nuestro parecer, el grupo que menos tiempo tocó en lo que habíamos visto hasta el momento. Eso sí, sonaron bien; fue breve pero intenso.

Llegó el turno del plato fuerte de la noche, The Waterboys. Hay que reconocer que la programación de un grupo tan mítico y con tanta trayectoria hizo que la media de edad de asistentes al festival subiera ligeramente con gente que no solía acudir a la cita roquetera, pero no se notó un aumento de la afluencia, pues otra gente dejó de venir. Lo sentimos por aquellos que no se acercasen al coso roquetero, porque lo que The Waterboys hicieron fue dar un conciertazo que conquistó a seguidores y primerizos por igual. Rompieron el hielo con «Where the action is», tema que dio nombre a su disco de 2019, dejando claro que la energía no está reñida con la edad. Sonando realmente bien, siguieron con «Glastonbury Fayre», uno de los singles de su disco más reciente y que mostró una cara más melódica de la formación.
Siguieron interpretando canciones, algunas muy revolucionadas que pusieron a todo el público a bailar como «That was the river», tras la cual, se dirigieron al público «Roquetas, a love song», dicho lo cual se lanzaron con un fragmento de «Because the night» enlazado con «The Pan Within». Cierto es que la comunicación entre una banda de habla inglesa y el público español puede ser dificil, pero lo que fue patente fue la total comunión de músicos y público, que aplaudía con fuerza cada canción, que bailaba las más enérgicas y que se llegaba a escuchar a gente cantar en la mayoría de las canciones.
Tras unas 12 o 13 canciones, la formación comenzó a abandonar el escenario entre aplausos y gente pidiendo más. Obviamente, cuando los músicos desaparecieron de escena, la gente siguió pidiendo más, así que, poco tiempo después, Mike Scott y los suyos volvían al escenario para deleitarnos con un tema más, su mítico «The hole of the moon», poniendo así el broche de oro a un concierto memorable.
No vamos a ir de lo que no somos; no éramos férreos seguidores de The Waterboys, pero desde luego lo que nos ofrecieron en su concierto de Pulpop Festival es la razón por la que vamos a conciertos cada vez que podemos, seamos o no seguidores de quién toque, porque cuando descubres directos así, es una sensación de felicidad indescriptible.
Después del concierto vino el momento que más nos enfadó de la noche, y es que la gente empezó a abandonar el recinto mientras se anunciaban los ganadores del Concurso de Jóvenes Valores Andrés Reyes. Puedo entender que hubiera gente a la que no le importe, pero sólo por un mínimo de educación, hubiera estado bien que se quedasen esos 2 minutos y dieran un aplauso a participantes y ganadores.
La decisión del jurado hizo merecidos ganadores a Tic Muay Thai, aunque hubieramos visto igualmente con buenos ojos si hubieran elegido a alguna de las otras dos formaciones, mucho más jóvenes, porque hubiera supuesto un apoyo y proyección a músicos con menos experiencia que los gaditanos, a los que les trasladamos nuestra enhorabuena y esperamos que entiendan nuestras palabras.

En definitiva, el balance de la noche para nosotros fue positivo; descubrimos nuevos grupos, disfrutamos del directo de un grupo internacional de larga trayectoria y nos reencontramos con muchos amigos y conocidos. Todo esto, con entrada gratis. Por eso no entendemos que la plaza no llegase a llenarse completamente en ningún momento, que no tuviese que cortarse el acceso. Ya no sabemos si es que la fecha de septiembre tampoco es propicia para mucha gente o, simple y llanamente, que si en el cartel no hay el «sota, caballo y rey» del que tanta gente se queja y critica, esa misma gente no acude a la llamada.



