Noche magistral de Quique González en Almería (Teatro Apolo, 09.05.2015)

QG_01El Teatro Apolo tiene algo; no me hagan describirlo con palabras, porque no puedo. Pero todos y cada uno de los conciertos que hemos vivido allí –Zahara, Coque Malla, Depedro, La Bien Querida, Toni Zenet, Lapido, Roy,… por citar algunos- han sido mágicos, inolvidables. Por eso teníamos algo de miedo cuando el Ayuntamiento de Almería anunció que se iban a acometer una serie de reformas, tanto por el tiempo que estaría fuera de servicio como por el resultado final. Las obras duraron poco y por las fotos publicadas en redes sociales, parecía que se había respetado bastante la estética del recinto.

Para nosotros un concierto en el Teatro Apolo de un artista que nos guste es una cita ineludible. Por eso en cuanto vimos el anuncio de que Quique González visitaría nuestro adorado teatro con su gira “Carta blanca”, no dudamos ni un segundo en hacernos con nuestras entradas.

QG_04
Por fin llegó el ansiado día y el Teatro Apolo brillaba con esplendor. Al entrar se hacía un poco raro ver las paredes laterales pintadas de ese tono salmón, acostumbrados a las cortinas de terciopelo rojo que había anteriormente. Eso sí, las butacas nuevas son mucho más cómodas que las antiguas, que estaban ya un poco perjudicadas.

Cuando estuvo todo el mundo ocupando su sitio y las luces apagadas, salió al escenario el hombre al que todos estábamos esperando. Quique arrancó la velada con “Clase media”, quedando patente a los pocos acordes que ya nos tenía a todos a su merced. Terminado el tema se dirigió al público: “Es el décimo concierto de esta gira; sabéis que salgo sin repertorio, pero traigo una chuleta con 47 peticiones que habéis hecho por redes sociales. No creo que pueda hacerlas todas; se trata de que pidáis, aunque yo también tocaré alguna que me apetezca”. Ya estaban QG_03sentadas las bases del concierto, por si alguien no sabía cómo funcionaba la gira “Carta blanca”. Sucedieron entonces varias peticiones entre el público, y el músico se lanzó con “Las chicas son magníficas”.

A excepción de algunas personas situadas en un palco, el resto de gente guardaba un respetuoso silencio durante las canciones, para –después del consecuente aplauso- lanzarse a hacer peticiones. Después de “Día de feria” una chica pidió “Romeo y Julieta” a lo que el madrileño le contestó “Ésa te la cambio por dos; creo que está en el top 3 de las peores canciones que he hecho”, entonces otro chico gritó “¡Palomas!” obteniendo por respuesta “Es una historia de mi barrio” y Quique se lanzó con “Palomas en la Quinta”.

Tras “Avión en tierra” abandonaba el asiento y la guitarra y se pasaba al piano para interpretar “Pequeño Rock and Roll”. La vez anterior que vimos a Quique González fue en el mismo recinto, pero con banda en su gira “Desbandados”. Si en aquella ocasión nos conquistó, en esta nos tenía obnubilados. Un piano, un par de armónicas, varias guitarras y su interpretación; con esa “sencilla” combinación el artista madrileño provocó una fisura en el espacio tiempo, hizo que se detuviera el tiempo, que el exterior no existiese, que las crisis y las injusticias parecieran pesadillas lejanas,… sólo importaba lo que estábamos presenciando, deleitándonos y dejándonos llevar por los QG_06senderos que marcaba Quique.

La noche siguió avanzando con temas como “Reloj de plata”, “Rompeolas” o “Calles de Madrid”, que sonaba por primera vez en esta gira -según el mismo comentó-. Sin prisa pero sin pausa, fue haciendo caso a algunas de las peticiones que llegaban entre canción y canción, sonando así “Salitre”, “La ciudad del viento” o “La luna debajo del brazo” –que son algunas de las favoritas de quien escribe estas líneas- y que en este formato adquirieron una nueva dimensión. Tras “Cuando éramos reyes”, Quique se dirigió al público para anunciar que iba a tocar una del último disco e inmediatamente comenzó a sonar “Dallas-Memphis”. Finalizada la canción, el artista abandonó el escenario. Podía ser perfectamente el final, porque –increíble e incomprensiblemente- habían sonado ya 22 temas. Sin embargo, la noche estaba siendo tan mágica que ninguno queríamos que acabara, así que sonaron gritos pidiendo más –como era de esperar-.

El madrileño volvió al escenario entre aplausos y comenzó los bises con “Nos invaden los rusos”, para después interpretar “Nadie podrá con nosotros”, tema que da nombre al blog de otra compañera de batallas y que os recomendamos. Las emociones estaban a flor de piel, mientras Quique seguía haciendo lo que mejor hace. Así sonaron los temas “Bajo la lluvia” y “Ayer quemé mi casa” y, concluido éste último, se dirigió al público: “Un placer venir siempre a Almería y a este teatro”. Dicho lo cual volvió a abandonar el escenario, encendieron las luces y quitaron la silla donde se había estado sentando a tocar. Pero la gente no se movía, seguía aplaudiendo como si no hubiera un mañana, resistiéndose a dejarle marchar. Entonces, para nuestra sorpresa y regocijo, volvieron a apagarse las luces, y Quique volvió a escena.

QG_05
Si todo el concierto fue magistral, este último tramo que se avecinaba era de traca, no apto para cardíacos. Comenzó con “Parece mentira”, para después compartir con el público “Ahora voy a tocar “Su día libre” y se la quería dedicar a mis padres, que ya no están conmigo” –temazo y dedicatoria que pusieron los bellos de este erizo de punta-. Y para terminar, no como broche de oro, sino como una apoteosis final, casi un éxtasis, de repente se desenchufó la guitarra y se puso al borde del escenario para interpretar “Vidas cruzadas” así, sin micro, a pelo, con su guitarra y 320 almas encogidas, 320 voces cantando con él, susurrando con él, haciendo palmas… Lo que yo escriba aquí no va a hacer justicia a ese momento; si eres de los que lo viviste, sabes a que me refiero.

Un conciertazo de más de 2 horas, casi 30 temas, que pasaron volando, pero que dejaron una huella imborrable en nuestras mentes y nuestros corazones; una de esas noches que se te graba a fuego y que recordaremos por siempre.

Álbum de fotos

Anuncios

2 comentarios en “Noche magistral de Quique González en Almería (Teatro Apolo, 09.05.2015)

  1. Pingback: Noches que dejé cruzadas (vienen persiguiéndome). Quique González en Almería (09/05/15) | Nadie Podrá Con Nosotros

  2. Pingback: Antonio Álvarez y Fumangie: el nacimiento de La Gran Dulce Alianza (Asociación Cultural La Guajira, 05.06.2015) | El Erizo Albino

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s