Todas las Semanas Santas eran igual, hasta este año en el que nacía el San San Festival, convirtiéndose en una alternativa muy tentadora para pasar los días festivos. Con un cartel más que apetecible y un precio más que razonable, dudamos poco en hacernos con nuestros abonos. Cuando llegó el Jueves Santo, madrugamos y pusimos rumbo a Gandía. Tras casi 5 horas de coche llegamos al hotel y después de registrarnos y comer, nos dirigimos al recinto del festival, porque no queríamos perdernos el concierto de Papá Topo.

nos acercábamos a la sala almeriense pudimos comprobar que no había demasiado movimiento. Eso nos resultó incomprensible, porque para nosotros la cita con Mucho era uno de los puntos fuertes de la agenda de marzo. Por suerte el concierto se encontraba dentro de la convocatoria de “Girando Por Salas” y no temimos por su cancelación.
de Depedro y nosotros decidimos asistir a ambos, más de una persona nos dijo “Estáis para que os encierren”. Puede ser verdad, pero como dice el refrán “Ande yo caliente, ríase la gente”. Dicho esto, vamos a proceder con una crónica del paso de Depedro por la sala almeriense, valorando ambos días conjuntamente, buscando similitudes y diferencias.
