José Ignacio Lapido se reencuentra con su fiel público almeriense (Festival Murmura 2022)

Una de las citas que más nos apetecía de la edición del Festival Murmura de 2022 era la de José Ignacio Lapido, ya que hacía años que no disfrutábamos de su directo. Quien escribe estas líneas suele comprar las entradas con mucho tiempo de antelación, pero en esta ocasión, tocó tirar de paciencia y esperar hasta unas semanas antes, cuando ya pude saber seguro si una celebración familiar nos permitía o no acudir al concierto.

Cuando por fin llegó el domingo 22 de mayo, el día amaneció soleado, y como no sabíamos si habría sombra, pusimos rumbo a Padules bien pertrechados de gorra y crema solar. Una vez aparcados, cerca de la bodega donde tenía lugar el concierto, accedimos a las instalaciones de las Bodegas Granados, donde pudimos comprobar que se habían dispuesto sillas plegables y varias sombrillas para disfrutar del concierto. Mientras elegíamos ubicación lnos encontramos con una cara amiga y que nos hizo mucha ilusión (¡Nani, te queremos!) y que puso la guinda a un plan que ya de por sí auguraba magnífico.

Tras 5 minutos de cortesía, por sí había algún rezagado, José Ignacio Lapido hizo aparición y, entre aplausos y con un escueto «Vamos allá», se lanzó con «En algún lugar de la media noche», un tema de su primer disco en solitario que hizo las delicias de los presentes, fieles seguidores del artista granadino. Del primer disco saltó al tercero, con «No sé por donde empezar», para volver al primero de nuevo con el tema que bautizaba el disco «Ladridos del perro mágico».

Con el público totalmente entregado, respondiendo a cada tema con sonoros aplausos, José Ignacio Lapido dio un salto a su pasado más reciente, explicando que el tema que llegaba a continuación «Surgió con la idea de darles una vuelta de tuerca a las canciones de misa que cantábamos cuando éramos pequeños», interpretando «Estrellas del Purgatorio», tema recogido en su último largo hasta la fecha, El alma dormida (Pentatonia Records, 2017).

Una vez comenzado el concierto, el público fue agasajado con la cata de vinos que se anunciaba en la entrada (nota mental: la próxima vez hay que quedarse a comer para poder aprovecharla). Primero con vinos blancos y después con tintos, aderezados con queso y regañás, las rondas de distintos vinos se fueron alternando con las canciones. En una de las ocasiones que estaban pasando a rellenar las copas, mientras José Ignacio bebía de su botella de agua hizo un gesto que provocó que alguien del público gritase «Una copa de vino para el músico», que Lapido agradeció, a la vez que consultaba a su técnico de sonido si él también quería, pero que declinó la invitación.

Siguiendo la tónica anterior, José Ignacio Lapido fue saltando entre álbumes de toda su discografía en solitario, compartiendo temas como «El carrusel abandonado», «No hay vuelta atrás» o «Escala de grises». Daba igual que los temas fueran de hace 20 años o de hace 5, eran igual de bien recibidos por parte de los presentes, que vitoreaban y aplaudían cada tema anunciado y cada final de canción.

En una de esas presentaciones de temas, Lapido dijo que ahora llegaba el turno de una canción de su último álbum «Que ya tiene unos años; habrá que ir poniéndose las pilas, que el público está esperando», dijo sonriendo y en un tono algo irónico, a lo que alguien respondió, alto y claro, poniendo voz a lo que todos pensamos «¡Nosotros sí!», provocando la sonrisa del músico.

El concierto siguió su curso interpretando temas propios, hasta que, después de intepretar «Espejismo nº8», de «los cero», anunció la despedida con «La antesala del dolor», ante la oposición del público que seguía pidiendo más. Concluido el tema, Lapido se dirigió al público para poner en valor su presencia. «Vosotros tenéis mérito de estar aquí, pero yo también, incluso más». Y razón no le faltaba, pues la noche anterior había tocado en Granda con 091, así que era de tener en cuenta el esfuerzo que había tenido que hacer para volver a subirse a un escenario menos de 12 horas después de haberse bajado en otra provincia (aunque fuese la vecina).

Aún con el cansancio y el acuciante calor, José Ignacio Lapido tuvo a bien compartir unos cuantos temas más, tres para ser exactos, que concluyeron con «Algo me aleja de ti», cerrando así una actuación que El Poeta Eléctrico agradeció y de la que aseguro que iba a guardar un grato recuerdo. Desde luego, los que se mostraron agradecidos y también guardarán un grato recuerdo, fuimos los asistentes, que despedimos a José Ignacio Lapido en pie y con un atronador aplauso. Esperemos que no tengamos que esperar tantos años para volver a disfrutar de su buen hacer sobre las tablas por estas tierras.

Setlist

  1. En algún lugar de la medianoche
  2. No sé por dónde empezar
  3. Ladridos del perro mágico
  4. Estrellas del Purgatorio
  5. El carrusel abandonado
  6. Antes de morir de pena
  7. No hay vuelta atrás
  8. Escala de grises
  9. La versión oficial
  10. Lo que llega y se nos va
  11. Con la lluvia del atardecer
  12. Cuando el ángel decida volver
  13. En el ángulo muerto
  14. Espejismo nº8
  15. La antesala del dolor

Bises

  1. El más allá
  2. No queda nadie en la ciudad
  3. Algo me aleja de ti

Álbum de fotos (pincha en la imagen inferior)

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