Paco, la música y el vino (Eno!Festival, 04.02.2012)

El día comienza con un cóctel de frenadoles, ibuprofenos y remedios caseros varios. Lo que haga falta para que el trancazo nos deje disfrutar de la primera edición del Eno!Festival. Nos pilla con ganas -buena parte de la culpa la tienen Ramón y los chicos de Tachenko-, así que le echamos un órdago al resfriado y la “estupenda” temperatura de la capital y enganchamos nuestros bártulos. Antes de las 2 ya estamos en un Vistalegre muy tranquilo; poca gente en los alrededores y poca gente dentro del recinto. La cita es en la Sala The Box en la que, aparte de una temperatura que no invita a quitarse el abrigo, nos encontramos ya sobre el escenario a los chicos de Modelo de Respuesta Polar, responsables de abrir fuego en una jornada con dos claros protagonistas: la música y el vino. Esa es en resumidas cuentas la base de la que parte el I Festival de Música Independiente y Cultura Enológica y es fácil comprobarlo en una primera inspección del recinto.

Mientras los valencianos, a punto de publicar su primer álbum –Así pasen cinco años-, dan buena cuenta de su repertorio, sonando bastante bien los instrumentos y algo baja la voz (no será la única vez en toda la jornada), aprovechamos para descubrir las barras de comida y bebida y el espacio que, justo enfrente del escenario, está reservado para los vinos. A un lado, la zona habilitada para las catas y al otro, los stands de PradoRey, Arzuaga o Freixenet. La estrella es sin duda el rincón del fondo, el reservado a Tío Pepe. Allí Paco -¿alguien se fue del festival sin conocer a Paco?- sirve fino con maestría y simpatía andaluza. Se convierte enseguida en parada obligatoria, punto de avituallamiento y risas entre concierto y concierto y objeto, incluso, de la dedicatoria de alguna de las bandas. Pero eso viene luego.

La mecánica del festival es sencilla: se alternan los conciertos y las catas. Y al principio es igual de sencillo llegar a todo. A la primera cata, gratuita, se accede sin demasiado estrés y aunque la acústica no es todo lo buena que cabría desear y los receptores que nos prestan para seguir las explicaciones no terminan de funcionar, es fácil disfrutar de los vinos (tres en concreto) y aprovechar para charlar con unos y con otros. Descubrimos así que parte del espíritu del evento se está cumpliendo y en The Box conviven expertos en enología y melómanos. Compartimos opiniones, aprendemos sobre vinos y caen algunas risas. No serán las últimas y parte del encanto está también en ir encontrándonos a lo largo del día, según avanzan la jornada y el estado de embriaguez. Todo es culpa del frío, claro. De alguna forma tendremos que entrar en calor.

Puntualidad británica de Christina Rosenvinge, segunda en pisar las tablas, cuando a las tres de la tarde se une a la fiesta a ritmo de “Jorge y yo”. Esta vez no viene con la banda completa y ofrece, en su lugar, una propuesta más acústica. Le acompañan Aurora Roca, al chelo, y Raül Refree a la guitarra eléctrica, mientras ella se encarga de alternar la acústica y el piano. Y gana enteros frente a lo que vimos en el Fnac Music Festival el pasado mes de diciembre.

Resulta más cercana, es más fácil apreciar las canciones. Seguramente influya el aforo o que el público esta vez conoce más y mejor lo que Rosenvinge ofrece, pero lo cierto es que disfrutamos del rato que pasa sobre el escenario. Disfrutamos de “Anoche” y de “Mil pedazos” y seguimos convencidos, cuando llega la despedida, de que “Canción del eco” es una grandísima canción.

En el nuevo descanso, ya sí empiezan a formarse colas para acceder a las catas. Parece que el experimento funciona. Y la temperatura sigue subiendo. Eso sí, seguimos sin quitarnos el abrigo.

Con Sergio Vinadé y compañía llega nuestro mejor momento. Quizá porque su propuesta es probablemente la más animada, quizá porque las pilas aún están a buen nivel. O tal vez sea sólo la combinación del Ribera y el fino. Pero lo cierto es que saltan a escena cuando el reloj marca las 16.40 y nos metemos de lleno en el concierto, desde el minuto cero.Y nos dedicamos a bailar y cantar y disfrutar de los chicos de Tachenko. Ya sea al ritmo de temas de discos anteriores, como “Escapatoria” o “Tírame a un volcán”, o de los de su último EP, Apúntame a mí primero. Se siguen atreviendo con ese gran clásico que es “Mediterráneo” y se acuerdan de Paco, del bueno de Paco, y su Tío Pepe para dedicarle “Yo no quiero sonar moderno”. Y nosotros, como siempre, nos lo pasamos en grande con ellos.

Porque sube la temperatura o porque empieza a acumularse un número más razonable de gente… o porque seguimos con nuestra peculiar ronda por los distintos stands del recinto, por fin empieza a resultarnos prescindible el abrigo. Ayuda, sin duda, el esfuerzo sobre el escenario de Lobos Negros. A base de rock y, como ellos dicen, actitud punk ponen a más de uno a bailar. Sí, también cuando versionan a Bob Dylan. Y, mientras, siguen formándose colas importantes junto a la zona de catas, antes incluso de que acaben de tocar las bandas.

Sólo son las siete de la tarde y al festival aún le queda cuerda para rato; a nosotros, no tanta. Son tres las bandas que aún no han pisado las tablas, pero el día empieza a hacérsele largo a nuestro trancazo. Aún así, cuando Ramón y su tropa de músicos –hasta 6- se plantan sobre el escenario, aún nos queda energía. La suficiente para que, unida a las ganas que le tenemos al directo de The New Raemon, aguantemos y disfrutemos a pesar de los problemas de sonido.

Como en La libre asociación, lo primero que entona Ramón en esta ya no tan fría tarde de invierno es aquello de “Cualquier día de estos me voy a alzar y voy a reventar”. Directa, evocadora – ¿cuántos días no habremos estado más de uno tentado de gritarla a pleno pulmón?-, desgarrada. “Lo bello y lo bestia” abre un set de 14 temas, la mitad del todavía último largo de The New Raemon. Durante los tres primeros, aunque escasa de volumen, nos llega a todos la voz de Ramón. En Sucedáneos, el cuarto, ya no. Y cuando empieza “El refugio de Superman” no queda más remedio que parar. Después la cosa mejora, sin alardes, pero sobre el escenario ya se encargan los músicos de poner un poquito más para compensar.

Y en lugar de dejarse lo mejor para el final –para el tridente que cierra la noche vuelve a tener todo el protagonismo La libre asociación-, en la parte central enlazan esas canciones que todos estamos deseando escuchar. Un bloque de cinco, que arranca con “La cafetera” y “El saben aquel que diu” y termina con –oh, oh, grande- “Tú, Garfunkel”. Y ahí, aunque no queremos que se acabe, casi que ya nos da igual lo que venga; no puede ser mejor. Sonrisa en la cara cuando se despiden con “Llenos de gracia”. No es la mejor noche, no es el mejor sonido, pero no podemos evitar decirlo: grande Ramón.

Y es aquí cuando notamos el gran bajón de nuestras reservas de energía. Conseguimos que la inercia nos guíe un rato más, pero, para cuando Nacho Vegas lleva algo más de media hora sobre el escenario, no nos queda más remedio que asumir la derrota y decidimos a emprender el camino de regreso a casa. Después de 8 horas de tregua, entre vinos y buena música, el trancazo vuelve a llamar a la puerta y la propuesta del asturiano no es suficiente para equilibrar las fuerzas. Lástima que eso signifique quedarse con las ganas de ver a The Right Ons despedir este primer Eno!Festival.

Cosas que pulir para las futuras ediciones que esperamos se celebren, pero en general buenas sensaciones nos acompañan en la vuelta. Buen vino, buena música, buena compañía. Poco más se le puede pedir a este sábado de invierno.

Eno!Festival 2012 (Vistalegre – The Box, Madrid – 04.02.2012)

Álbum de fotos

Christina Rosenvinge: Jorge y yo / La distancia adecuada / Nadie como tú / Negro cinturón / Anoche (El puñal y la memoria) / Tu sombra / Mil pedazos / Alguien que cuide de mí / Tú por mí / Mi vida bajo el agua / Toc toc / Canción del Eco /

Tachenko: Compañeros del metal / Tírame a un volcán / El Resplad’Or / Yo no quiero sonar moderno / EL alúd / Escapatoria / La resistencia / Hacia el huracán / El mundo se acaba / Amable / Nataciones / Mediterráneo / Rayos y centellas

The New Raemon: Lo bello y lo bestia / Kill Raemon / Algunas personas del valle / Sucedáneos / El refugio de Superman / La siesta / La cafetera / El saben aquel que diu / Hundir la flota / Te debo un baile / Tú, Garfunkel / Consciente hiperconsciente / Soñar la muerte / Llenos de gracia


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